Durante cuatro días, Sueca, capital de la Ribera Baixa, acogerá a 20 compañías que convertirán las calles, plazas y espacios escénicos en lugares de encuentro. El festival, que se extiende hasta el 20 de septiembre, mantiene el teatro físico como eje central y amplía su oferta a disciplinas como la danza y el circo, buscando atraer a un público diverso.
La jornada inaugural comenzará a las 18:00 horas con una clase magistral sobre iniciación a la máscara expresiva, impartida por José Dault (Kulunka Teatro) en el Centre Municipal Bernat i Baldoví. A la misma hora, Pere Hosta presentará Woof en el Sequer Casal Jove, una propuesta de humor gestual. Mientras tanto, en el Molí del Pasiego, la compañía navarra Qabalum ofrecerá Todo este ruido, una pieza que explora la relación entre la luz y la tecnología con dos intérpretes y un dron.
La programación del jueves incluye también el estreno absoluto de La inquilina, de Merce Tienda, en el Casal Jove, una obra de teatro físico y de objetos sobre la represión interior. Además, la plaça dels Molins de la Vila se estrenará como nuevo escenario al aire libre con el espectáculo Liebe de la compañía valenciana TITOYAYA Dansa, que invita al público a ser parte de un amor accidental.
El espacio público será protagonista con propuestas como Ninguna palabra de La Balbál (Francia/Argentina) en la plaça de Sant Pere (18:45 y 23:30 horas), que combina poesía, riesgo y humor con un cuadro aéreo. A las 22:00 horas, el Centre Municipal Bernat i Baldoví acogerá La Phazz de Zero en Conducta, una pieza de teatro físico y visual que aborda la salud mental.
El festival también destaca por su dimensión social con el proyecto Nostàlgia, de L’Últim Toc Teatre-MIM Sueca. Fruto de un taller intergeneracional, la pieza reflexiona sobre los abuelos, los recuerdos y el paso del tiempo, utilizando la cultura como herramienta de cohesión. Se podrá ver cada día en el CEIP Carrasquer.
Organizado por el Ayuntamiento de Sueca, el MIM cuenta con la colaboración del Institut Valencià de Cultura (IVC), la Diputación de València-Cultura (SARC) y el Ministerio de Cultura, además del apoyo de À Punt Mèdia.




