Los hechos ocurrieron hace unos días en el municipio de Vila-real. Los agentes requirieron a los conductores de las bicicletas que realizaran el control, pero estos se negaron a colaborar. Ante esta situación, el cuerpo policial procedió a formular las denuncias correspondientes y a retirar los vehículos de la circulación.
El cuerpo de seguridad ha recordado que las personas que se desplazan en bicicleta tienen la consideración de conductores y, por tanto, están obligadas a cumplir con las normas de circulación. Esto incluye la obligación de realizar las pruebas de detección de alcohol y drogas cuando los agentes lo requieren en un control.
La negativa a realizar estas pruebas no solo conlleva una denuncia, sino que también faculta a los agentes para adoptar medidas adicionales, como es el caso de la inmovilización del vehículo. Con esta actuación, la Policía Local busca garantizar la seguridad vial de todos los usuarios de la vía pública.




