Cielos plomizos, cargados de nubes, han ocultado las montañas y el horizonte marino, acompañados por un viento intenso y lluvias que han alcanzado niveles torrenciales. Las playas se han vaciado de repente, con truenos que han ido ganando en intensidad, transformando la tarde de agosto en una escena nocturna a causa del temporal anunciado por Aemet con alerta amarilla.
Esta climatología adversa se ha ido extendiendo desde el interior de la comarca, con episodios de lluvia torrencial en l'Atzúvia, la Vall de Laguar o Parcent. Los aguaceros, desiguales, han afectado también enclaves como Gata o Pego, mientras el viento intenso golpeaba los núcleos del litoral. Arenales y piscinas han quedado desolados y los chiringuitos han tenido que cerrar.
La comarca entera se ha visto envuelta por el sonido de los truenos y un intenso aparato eléctrico. El termómetro también ha experimentado un descenso notable tras jornadas de calor intenso.
Las rachas de viento han seguido una evolución similar, desde el interior hacia la costa. Al principio de la tarde, se han registrado 92 km/h en Castell de Castells y la Vall de Laguar, 80 km/h en Benigembla y más de 76 km/h en Alcalalí. A las 19:30 horas, estas cifras se han visto superadas en la costa, con registros de hasta 127 km/h en Benitatxell, 117 km/h en Calp y 100 km/h en el puerto de Xàbia.




