La Conselleria de Medio Ambiente, junto con el Ayuntamiento de València, ha anunciado el inminente inicio de la primera fase de regeneración del paraje natural de El Saler. Estas actuaciones, que comenzarán en las próximas semanas, cuentan con un presupuesto de 150.000 euros para hacer frente a las consecuencias del incendio ocurrido este verano.
Tras recibir el informe del Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM), que detalla la afectación y las medidas necesarias para recuperar las 37 hectáreas quemadas, la Generalitat procederá a la retirada de árboles con riesgo de caída y a la reposición de caminos. Por su parte, el Ayuntamiento se encargará de eliminar especies invasoras que dificultan la recuperación de la pinada y restringirá el acceso a ciertas áreas afectadas.
La alcaldesa de València, María José Catalá, y el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Vicente Martínez Mus, hicieron público este anuncio tras una reunión para analizar las conclusiones del informe encargado al CEAM. Martínez Mus subrayó la importancia del CEAM como centro de referencia para la rápida recuperación del entorno.
Durante los próximos tres meses, la Generalitat llevará a cabo actuaciones de emergencia para garantizar la seguridad de la zona. Estas incluyen la retirada de arbolado quemado con riesgo de caída, la mejora de la transitabilidad de pistas forestales, la delimitación de zonas sensibles, la reposición de elementos de seguridad y la gestión de restos vegetales. El conseller aseguró que se tramitarán los permisos con celeridad para comenzar los trabajos, condicionados a la burocracia administrativa correspondiente.
Posteriormente, se monitorizará la evolución de la regeneración durante un periodo de tres a cinco años. El informe del CEAM califica la afectación en el arbolado como "alta o media", mientras que el matorral y la planta baja muestran ya signos de recuperación. No obstante, la afectación en la zona de arbolado ha sido "grave", aunque el riesgo de erosión es reducido.
El informe también señala que, desde los años 80, la superficie acumulada afectada por incendios en La Devesa asciende a 149 hectáreas (20,3% del total). Si se consideran los incendios desde 2017, la cifra alcanza 360 incendios y 219 hectáreas quemadas (periodo 1968-2025), un 30% de La Devesa. El último incendio eleva el porcentaje al 34,5%, afectando principalmente a ejemplares de pino adultos de entre 45 y 50 años.
La alcaldesa Catalá ha reiterado el compromiso del Ayuntamiento con la regeneración, incluyendo la eliminación de especies invasoras y la limitación de accesos para facilitar la recuperación del pinar. También se instalarán cañones antiincendios y se seguirán las recomendaciones del CEAM. Catalá insistió en que el incendio fue provocado y pidió endurecer las penas para los pirómanos, ya que más del 60% de los incendios en La Devesa desde 1993 han sido intencionados.




