Aprovechando la proximidad del Día Mundial de la Prevención de Incendios Forestales, el municipio de Viver ha puesto en marcha el proyecto GO Viver, una iniciativa de la Fundación Global Nature y la Cooperativa de Viver. El objetivo es transformar los espacios agrarios, como campos de almendros u olivares activos, en elementos clave para frenar el avance del fuego. La primera fase del proyecto ha consistido en un análisis detallado de las parcelas para identificar las más estratégicas.
La idea se basa en la realidad de los paisajes mediterráneos, donde la masa forestal continua y la gran cantidad de combustible vegetal facilitan la propagación del fuego. Los cultivos activos y los bancales bien mantenidos generan discontinuidades que dificultan la propagación. Esta necesidad se hizo especialmente patente tras el incendio de Bejís en 2022, que quemó más de 19.000 hectáreas, 1.500 de ellas en el término de Viver.
El análisis no solo señala el riesgo de incendio, sino que también ayuda a decidir dónde las intervenciones preventivas serían más efectivas. Se priorizan las parcelas estratégicas, las que están en contacto directo con zonas forestales, las que tienen más presión de vegetación alrededor y las áreas con una mayor concentración de recintos agrarios, donde una actuación coordinada puede maximizar su eficacia.
Rocío Lalanda, coordinadora del proyecto, explica que "este mapa nos permite trabajar con datos y localizar las parcelas que, bien gestionadas, pueden marcar una diferencia frente al fuego". Para elaborarlo, se ha realizado un análisis multicriterio que combina usos del suelo, riesgo de incendio, modelos de combustible, contacto entre cultivos y monte, y variables como la pendiente o la orientación. El resultado es un mapa que clasifica cada parcela por prioridad de actuación: bajo, medio, alto o muy alto.
Miriam Pajares, técnica de la Fundación Global Nature, subraya que el objetivo era crear una herramienta útil para decidir por dónde empezar, teniendo en cuenta tanto la prevención de incendios como la mejora del territorio. El modelo cruza variables relacionadas con el fuego, la posición estratégica de las parcelas y la estructura del mosaico agroforestal.
Ahora, GO Viver inicia una nueva fase centrada en las parcelas de los socios de la Cooperativa de Viver. Se diseñarán y ajustarán conjuntamente actuaciones como la recuperación de tierras abandonadas, la transformación de cultivos en franjas cortafuegos, la restauración de bancales, el uso del pastoreo o el manejo de cubiertas vegetales. El objetivo es que las soluciones se adapten a la realidad agraria, ambiental y social de Viver.
Esta primera fase es la base para un plan a largo plazo que incluye acompañamiento técnico a los agricultores, selección de parcelas piloto y transferencia de resultados a otros municipios. El proyecto busca desarrollar un plan de adaptación agroforestal al cambio climático que reduzca la vulnerabilidad frente a los incendios y fomente la biodiversidad.




