El dispositivo policial, que se despliega en puntos estratégicos de la localidad, combina tareas informativas y preventivas con la verificación del cumplimiento estricto de las exigencias técnicas y de circulación para estos vehículos. El objetivo principal es garantizar la seguridad vial en el municipio y concienciar a los usuarios sobre el nuevo marco normativo.
Entre los aspectos clave que los agentes supervisan se encuentran el uso obligatorio del casco homologado, la incorporación de elementos reflectantes, el correcto funcionamiento del alumbrado, la inscripción y documentación del vehículo, el seguro de responsabilidad civil y el certificado de circulación. También se verifica que el conductor tenga la edad mínima de 15 años, que no se utilicen auriculares ni teléfonos móviles, que el VMP sea usado por una sola persona, que no se conduzca bajo los efectos del alcohol o drogas, y que se respete la velocidad máxima de 25 km/h y las vías autorizadas.
Esta iniciativa se enmarca dentro de la labor continua de la Policía Local de Mutxamel en materia de seguridad vial y movilidad sostenible. La campaña pretende reforzar la prevención y la formación, a la vez que se controlan las infracciones que puedan poner en riesgo tanto a los usuarios de patinetes como al resto de ciudadanos que transitan por la vía pública.
El Ayuntamiento de Mutxamel subraya que la campaña tiene un carácter primordialmente educador y preventivo, y no meramente sancionador. Se busca que los usuarios conozcan sus obligaciones y adopten comportamientos responsables, especialmente en un contexto de incremento significativo en el uso de los patinetes eléctricos.
Esta acción refuerza el compromiso del consistorio y la Policía Local con la movilidad sostenible y la convivencia pacífica entre peatones, ciclistas y conductores. Los controles se mantendrán periódicamente para consolidar un entorno urbano más seguro para toda la ciudadanía.




