Esta iniciativa se ha podido llevar a cabo gracias al aumento de la inversión municipal, que ha alcanzado los 110.000 euros. Con este incremento, el consistorio ha logrado atender todas las peticiones en los centros educativos elegidos como primera opción por las familias, facilitando así la conciliación de la vida laboral y familiar durante el periodo estival.
El programa, que se desarrolla desde el 29 de junio hasta el 31 de julio, cuenta con una plantilla de 47 monitoras y 5 coordinadoras para atender a los menores de entre 2 y 16 años. Las actividades se realizan en diversos centros educativos de la localidad, como el CEIP Martínez Valls, el CEIP Lluís Vives y el CEIP Bonavista, además del polideportivo municipal.
La financiación de este servicio combina una aportación municipal propia con los fondos recibidos a través del Plan Corresponsables, impulsado por el Ministerio de Igualdad. Esta colaboración ha permitido establecer diferentes turnos y precios para las familias, con el objetivo de hacer el servicio más flexible y accesible para toda la ciudadanía.




