La medida, adoptada para asegurar las condiciones higiénicas del espacio, coincide con un fin de semana de temperaturas elevadas. Por este motivo, los vecinos deberán buscar alternativas para combatir el calor mientras la instalación permanezca cerrada.
El consistorio ha explicado que la piscina no volverá a abrir sus puertas hasta que finalicen todas las tareas de desinfección y se puedan garantizar las condiciones sanitarias adecuadas. El gobierno local ha lamentado las molestias y ha informado que comunicará la reapertura del servicio pronto.
Este suceso se ha producido pocos días después de que el municipio de Villalonga también se viera obligado a clausurar su recinto acuático al detectarse restos fecales en el agua. Las autoridades han hecho un llamamiento al civismo y al respeto por las instalaciones públicas, recordando que el buen uso de estos espacios es fundamental para evitar perjuicios al conjunto de la ciudadanía.




