La jornada, organizada por el colectivo de transportistas de la ciudad con la colaboración del Ayuntamiento, ha servido para reconocer la labor de estos profesionales. Antes del inicio del recorrido, varios concejales han hecho entrega de una bandera de la ciudad a los asistentes para lucirla en sus vehículos durante la marcha.
La comitiva ha estado encabezada por un vehículo de Servicios Públicos que transportaba la imagen del santo. El trayecto ha finalizado en el aparcamiento del paraje del Termet, donde se ha realizado la tradicional bendición de los camiones y el resto de vehículos participantes, seguida de una misa.
Desde el consistorio han destacado la importancia de esta conmemoración para la convivencia y el apoyo a un sector fundamental para la economía local. El acto ha servido para poner en valor el trabajo diario que realizan los transportistas de Vila-real.




