La empresa suministradora Facsa ha informado que esta medida se toma de manera preventiva debido a la falta de circulación del agua en la red, lo que provoca una caída en los niveles de cloro necesarios para la potabilización. La restricción afecta a poblaciones como la Vilavella, Artana, Eslida, Aín, Alcudia de Veo, Tales, Alfondeguilla, Fuentes de Ayódar, Ayódar, Torralba del Pinar, Sueras, Villamalur, así como a diversas urbanizaciones de Onda y Betxí.
La única excepción a esta norma es La Vall d'Uixó. Aunque inicialmente figuraba en el listado, una segunda notificación de la Conselleria ha excluido a la ciudad de la restricción, permitiendo a los vecinos de los barrios de Toledo, Carbonaire, Sumet, Sant Josep, Colonia San Antonio y grupo la Cova utilizar el agua con normalidad tras su autorización para regresar a casa.
“"La restricción se mantendrá hasta que los resultados de los análisis confirmen que el agua puede volver a utilizarse con normalidad."
Las autoridades sanitarias recuerdan que el agua sí puede emplearse para otras tareas domésticas como la higiene personal, la limpieza o las cisternas. Los vecinos de las zonas afectadas deben estar pendientes de las actualizaciones oficiales de Salud Pública y de Facsa para conocer cuándo se podrá restablecer el consumo humano.




