La medida se ha tomado mientras el consistorio tramita la concesión definitiva del establecimiento. Según han indicado fuentes municipales, el objetivo principal ha sido reaccionar con celeridad para recuperar la actividad en plena temporada de verano, momento en el que aumenta la afluencia de personas en esta zona del litoral.
El contrato temporal tendrá una duración inicial de seis meses, prorrogable hasta un año si la tramitación definitiva no ha concluido. Durante este periodo, la adjudicataria se encargará de la explotación del bar, la terraza y la sala multiusos, además de supervisar la apertura de las instalaciones deportivas y la zona de juegos infantiles.
El acuerdo estipula que la gestión se realizará sin contraprestación económica directa por parte de la administración local. Por su parte, el consistorio continuará asumiendo los gastos de suministros básicos como el agua y la electricidad, así como el mantenimiento estructural del edificio.




