La presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina, ha defendido la agilidad y eficacia de la institución ante emergencias, activando la línea de catástrofes para iniciar la recuperación de los daños causados por el incendio que afecta a la Plana Baixa.
La comisión de seguimiento de catástrofes ha dado luz verde a una línea de ayudas económicas extraordinarias. Esta vía se divide en dos grupos de acción: una línea de hasta 100.000 euros para gastos corrientes de los municipios con territorio quemado, y una segunda línea de hasta 5.000 euros para cubrir costes extraordinarios asumidos por los ayuntamientos de municipios evacuados.
Inicialmente, 17 poblaciones tendrán acceso a estas ayudas: Torralba, Ayódar, Fuentes de Ayódar, Azuébar, Almedíjar, Villamalur, Suera, la Vilavella, Betxí, Artana, Alfondeguilla, Eslida, Aín, Alcudia de Veo, Tales, Chóvar y Nules. La presidenta ha señalado que este número se podrá ampliar en función de la evolución del fuego.
La línea de catástrofes, que se regulará mediante una junta de gobierno, determina los fondos según la superficie afectada y está dirigida a localidades con menos de 20.000 habitantes. El objetivo es recuperar la normalidad cuanto antes, demostrando el compromiso de la Diputación de ser ágil y eficaz junto a sus municipios y vecinos.




