La remodelación del centro histórico ha permitido ganar espacio para los peatones, mejorar la accesibilidad y modernizar las infraestructuras de la zona. La plaza y la calle Federico García Lorca se han convertido en una plataforma única, sin desniveles, para favorecer la movilidad peatonal y el acceso de todas las personas.
La actuación municipal ha incluido la renovación de las infraestructuras subterráneas, como las redes de abastecimiento de agua y saneamiento, nuevas canalizaciones, la iluminación y el pavimento, además de la incorporación de zonas ajardinadas, arbolado y espacios de descanso. El diseño ha sido a cargo de MOMP Estudio de arquitectura.
Uno de los elementos destacados es un pedestal escultórico destinado a recoger los nombres de las embajadoras de las Fiestas del Santísimo Cristo. La niña Valeria Orta, embajadora de este año, será la primera en estrenar este espacio con su nombre.
El alcalde, Vicente Arques, ha destacado el esfuerzo realizado para modernizar el centro histórico y recuperar espacio público. "Hemos ganado mucho espacio, eliminado barreras arquitectónicas y reducido el protagonismo del tráfico rodado", ha señalado.
También se ha preservado el pino, símbolo del municipio, alrededor del cual se ha construido un banco de piedra que servirá como zona de descanso y punto de encuentro, y que permitirá grabar las fechas de los distintos pinos que han formado parte de la historia de la plaza.




