Una travesía de 2.700 kilómetros por Europa ha culminado con éxito en el Parque Natural del Marjal de Pego-Oliva, uno de los espacios naturales más valiosos. Doce jóvenes pollos de águila pescadora (Pandion haliaetus) han llegado a este humedal para establecer su nuevo hogar, un traslado que supone un impulso decisivo para el proyecto de retorno de esta ave rapaz a las zonas húmedas valencianas.
El viaje de las doce crías ha sido supervisado por personal técnico de la Fundación Migres y de la Roy Dennis Wildlife Foundation. A su llegada, han sido recibidas por un equipo encabezado por el director general de Medio Natural y Animal de la Generalitat, Luis Gomis, junto con representantes de los municipios del entorno y de la Fundación Iberdrola España, que ha aportado 100.000 euros al proyecto.
Actualmente, los pollos se encuentran en jaulas de 'hacking' (cría campestre), donde técnicos de la Generalitat los vigilarán y alimentarán diariamente sin presencia humana. También controlarán su crecimiento hasta que estén preparados para volar y ser liberados antes de su primera migración hacia África.
El objetivo final del programa, iniciado en 2019, es que estas aves regresen en dos años al Marjal de Pego-Oliva u otras zonas húmedas valencianas para establecer una población reproductora estable. El programa prevé la liberación de un centenar de pollos en cinco años, con nuevas llegadas previstas desde Suecia y Noruega.
El éxito del proyecto ya se hace evidente, con cinco ejemplares liberados en años anteriores que han regresado a la península Ibérica: una hembra de 2024 localizada en Ibiza, tres machos de 2024 avistados en los Estanys d'Almenara y el Marjal de Almenara, y un macho de 2023 que ha vuelto a Pego-Oliva y utiliza un nuevo nido en l'Albufera.
Con la llegada de estos doce nuevos ejemplares, el Marjal de Pego-Oliva afianza su papel como enclave de referencia para la biodiversidad, demostrando la importancia de la colaboración transfronteriza para salvar especies.




