La noche ha sido especialmente sofocante en la Marina Alta, con temperaturas que han superado los 37 grados en Benissa pasada la medianoche, según datos de Avamet. Otras localidades como Calpe y Parcent han registrado mínimas de 35 grados, mientras que Alcoy y Ontinyent se han mantenido alrededor de los 33 grados.
En contraste con el calor sofocante, la playa del Benissero en Xàbia se ha convertido en un auténtico refugio natural. La tradición de llevar sillas y mesas portátiles para cenar 'a la orilla del mar' ha ofrecido un respiro a los vecinos. Esta costumbre, que se remonta a toda la vida, permite disfrutar de un sabroso refrigerio y de la compañía en un ambiente más soportable, gracias a la brisa marina.
Como curiosidad, la elevada temperatura del día también ha atraído a la playa del Benissero a ejemplares de aves migratorias como las gaviotas cabecinegras, que habitualmente pasan los sofocos estivales en zonas húmedas como la Marjal de Pego-Oliva. Estas aves, más tranquilas que las patiamarillas, han buscado el frescor de la costa.




