Esta infraestructura, que cruzará el cauce del Turia, pretende ofrecer una alternativa de movilidad definitiva para un municipio que ha sufrido históricamente problemas de tráfico en sus accesos. La actuación responde a una reivindicación vecinal que llevaba más de dos décadas bloqueada.
Actualmente, vías como la calle Valencia-San Antonio soportan una intensidad de vehículos que supera su capacidad. Con este nuevo eje, se busca desviar el tráfico de paso, reducir la contaminación acústica y ambiental, y facilitar el acceso ante el futuro desarrollo urbanístico del sector norte y la apertura de nuevos centros sanitarios.
“"La Generalitat da un paso importante para Mislata y para toda el área metropolitana de Valencia."
El trazado se ha diseñado bajo criterios de protección ambiental para respetar el entorno de la Huerta de Valencia, el Parque Natural del Turia, la acequia de Rascanya y el bien de interés cultural del Molí del Sol. El proyecto cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Valencia, ya que el acceso aliviará la presión circulatoria en el puente del Nou d’Octubre.




