Los vecinos y turistas de Calp se encuentran en una situación insostenible debido a la huelga de la basura que afecta a la localidad en pleno mes de agosto, coincidiendo con el punto álgido de la campaña turística. La imagen del pueblo repleto de residuos ha generado una profunda indignación entre los residentes y visitantes.
La negociación entre los trabajadores y la empresa concesionaria, Acciona, se encuentra en un punto muerto, lo que ha prolongado la situación de colapso de los contenedores. Ante la persistencia de la suciedad y los malos olores, algunos vecinos han decidido tomar medidas por su cuenta, llegando a utilizar mangueras para limpiar las aceras cercanas a los contenedores que se encontraban en un estado deplorable.
“"La situación es insostenible, no podemos vivir así."
La falta de soluciones por parte de la empresa y la prolongación de la huelga ponen en riesgo la imagen turística de Calp y la calidad de vida de sus habitantes, que reclaman una solución urgente al conflicto.




