Arte paleolítico en Pedreguer: 29.350 años de antigüedad

Arqueólogos presentan nuevas dataciones de la Cova del Comte, que la sitúan como una de las manifestaciones artísticas más antiguas del Mediterráneo.

Imagen genérica del interior de una cueva con pinturas rupestres prehistóricas.
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Imagen genérica del interior de una cueva con pinturas rupestres prehistóricas.

La Cova del Comte de Pedreguer alberga arte paleolítico con una antigüedad estimada entre 29.350 y 27.860 años, según las últimas dataciones radiocarbónicas.

Las excavaciones en la Cova del Comte de Pedreguer han revelado nuevos datos sobre el arte paleolítico, elevando su antigüedad hasta los 29.350 años. Estas conclusiones, fruto de once años de investigación, fueron presentadas por arqueólogos en un congreso internacional ante especialistas de diversos países.
Las dataciones radiocarbónicas, junto con el análisis estratigráfico y los hallazgos de industria lítica y manifestaciones gráficas, sitúan el origen de estos vestigios en el Paleolítico superior, concretamente en el periodo Gravetiense. Esto confirma que los primeros habitantes del asentamiento dejaron su huella artística hace más de 29.000 años.
En el congreso, organizado por el Forum Gallicum Research Laboratory, los arqueólogos Ferran Lloret y Joaquim Bolufer destacaron la importancia de la Cova del Comte como yacimiento fundamental para el análisis de las primeras tradiciones artísticas del Paleolítico superior mediterráneo. La coincidencia espacial y cronológica entre la ocupación humana, las herramientas y las manifestaciones gráficas la convierten en un recurso valioso para comprender un periodo histórico aún poco conocido.
La cueva contiene aproximadamente un centenar de motivos pintados o grabados, incluyendo espirales y representaciones zoomórficas, con una notable presencia de caballos. Estas obras se encuentran distribuidas en diecinueve paneles, así como en dos plaquetas grabadas y una tercera con restos de ocre.
El equipo de investigación, que incluye también a Josep Casabó, Pasqual Costa, Joan de Déu Boronat, Marco Aurelio Esquembre y Enric Martínez, ha descrito el yacimiento como un conjunto que combina arte parietal (grabados y pinturas) con niveles arqueológicos que han proporcionado industria lítica, ósea, adornos y arte mueble.
El prestigio científico de estas investigaciones, impulsadas por el Ayuntamiento de Pedreguer y la Fundació Cirne, se ha consolidado a lo largo de los años. Ya en 2015, el hallazgo de una pieza con la figura de un caballo fue considerada una de las manifestaciones de arte más antiguas de la historia valenciana. Expertos internacionales han calificado la excepcionalidad del yacimiento.
Las excavaciones continúan, y aún quedan pendientes análisis de pigmentos y documentación tridimensional, lo que sugiere que la Cova del Comte todavía guarda muchos secretos del pasado remoto.