La iniciativa, desarrollada a nivel estatal con la participación de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, busca implicar al sector de la hostelería como agente clave en la prevención. Durante la sesión, los alumnos abordaron cuestiones prácticas sobre los efectos y riesgos del alcohol y otras drogas, la normativa sobre la venta y suministro de alcohol, especialmente la prohibición a menores, y los principios de la dispensación responsable.
También se trataron estrategias para identificar situaciones de riesgo y actuar ante posibles incidentes, como mareos, caídas o conflictos relacionados con el consumo de sustancias. El objetivo es que los futuros profesionales no solo adquieran conocimientos técnicos, sino que también dispongan de herramientas para ofrecer una atención responsable y contribuir al bienestar de la clientela.
La formación se enmarca en el compromiso municipal con la prevención de adicciones y la promoción de un ocio saludable y de calidad en la ciudad.




