El objetivo es desincentivar la permanencia injustificada de inmuebles residenciales vacíos y fomentar la oferta de alquiler a precios asequibles, como parte del nuevo Plan Municipal de Vivienda.
La propuesta incluye recargos progresivos en el IBI para inmuebles residenciales de propietarios con cuatro o más inmuebles que permanezcan desocupados de forma permanente y sin causa justificada. El recargo será del 50% para viviendas vacías más de dos años, y del 100% para las vacías más de tres años. Se añadirá un 50% adicional para titulares con dos o más inmuebles residenciales desocupados.
Para determinar la desocupación, el consistorio valorará indicios como los datos del padrón y los consumos de suministros, siempre con audiencia previa y contemplando causas justificadas como traslados laborales, salud, obras o litigios.
Como medida de estímulo, se introducirá una bonificación de hasta el 95% de la cuota íntegra del IBI para inmuebles residenciales destinados al alquiler de vivienda con renta limitada o regulada, buscando facilitar el acceso a alquileres asequibles.
Estas modificaciones tributarias se enmarcan en la estrategia global del nuevo Plan Municipal de Vivienda, que combinará instrumentos fiscales, de gestión y de fomento para dinamizar el parque residencial local.
El gobierno municipal remarca que el ajuste fiscal no tiene finalidad recaudatoria, sino de dinamización. El tipo general del IBI se mantiene congelado, evitando incrementos en los recibos habituales de las familias.




