La medida, que entrará en vigor el próximo 2 de septiembre, se ha tomado tras meses de trabajo técnico para analizar la situación actual del municipio respecto a la nueva regulación y los posibles efectos adversos en la adquisición de vivienda residencial.
El objetivo principal es evitar un crecimiento abusivo de viviendas de uso turístico en zonas residenciales y regular el uso de estos espacios en locales terciarios o comerciales.
Durante este periodo, el consistorio pretende estudiar el modelo normativo necesario para proteger la vivienda residencial y garantizar la convivencia y la calidad de vida de los vecinos y vecinas.
Con esta decisión, el Ayuntamiento busca afinar la normativa municipal y encontrar fórmulas que impidan la proliferación de locales comerciales convertidos en apartamentos turísticos, que perjudican al comercio local y los servicios de los barrios.
El precio de la vivienda en Alboraya ha aumentado notablemente en los últimos cinco años, y la expectativa de negocio de estos usos turísticos y hoteleros ha contribuido a acentuar esta tendencia. Esto dificulta el acceso a la vivienda para familias y jóvenes del municipio, que se ven obligados a buscar residencia fuera ante la escasez y el incremento de los precios de alquiler y venta.




