Un nuevo sistema depura el agua de la ropa y elimina microplásticos

Investigadores del ITQ (CSIC-UPV) han creado un filtro de arena y luz ultravioleta que retiene y degrada completamente las microfibras plásticas.

Imagen genérica de un material compuesto de arena y microesferas recubiertas de dióxido de titanio, con un ligero resplandor que indica luz ultravioleta.
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Imagen genérica de un material compuesto de arena y microesferas recubiertas de dióxido de titanio, con un ligero resplandor que indica luz ultravioleta.

Un equipo del Instituto de Tecnología Química (CSIC-UPV) ha desarrollado un sistema de depuración que retiene y elimina completamente los microplásticos del agua procedente del lavado de prendas de poliéster.

La investigación, publicada en la revista Chemical Engineering Journal, combina en una única etapa la filtración de microfibras plásticas con su eliminación mediante fotocatálisis con luz ultravioleta. Este método podría aplicarse también en lavanderías industriales o estaciones de tratamiento de aguas residuales.
El sistema se basa en un nuevo material formado por arena comercial y microesferas de sílice recubiertas con dióxido de titanio. La arena actúa como filtro, mientras que la luz ultravioleta activa el dióxido de titanio para generar sustancias que degradan los microplásticos.
Según explica Francisco Boscá, investigador del CSIC en el ITQ, “la arena actúa como un filtro que retiene los microplásticos, mientras que la luz ultravioleta aplicada activa el dióxido de titanio para generar sustancias capaces de degradar los microplásticos”.
María Luisa Marín, investigadora del ITQ y catedrática de la UPV, añade que “con el material incorporado a un reactor tubular de flujo continuo iluminado con leds, se produce el efecto simultáneo de retención y degradación de los microplásticos”. Sin iluminación, el lecho de arena retiene solo alrededor del 70% de los microplásticos y acabaría colmatado.
Carlos Company-Doménech, investigador predoctoral del ITQ y primer autor del estudio, destaca que “con el sistema que hemos desarrollado, además de separar los microplásticos, conseguimos su degradación total”, evitando la generación de nanoplásticos.
El sistema se ha probado de forma continua con agua procedente del lavado doméstico de prendas de poliéster, sin modificar su pH ni añadir productos químicos. Los resultados han confirmado una eliminación completa de los microplásticos de PET.
Otra de sus ventajas es la reutilización del material, que ha podido ser utilizado tras tratar más de 50 litros de agua y someterlo a un proceso de regeneración.
Alberto Blázquez-Moraleja, investigador postdoctoral del ITQ, señala que “estos resultados suponen un avance en el desarrollo de tecnologías que integran la filtración y la fotocatálisis, abren nuevas posibilidades para el tratamiento de aguas contaminadas por microplásticos e invitan a pensar en escalar la tecnología”.
Actualmente, el sistema se ha evaluado a escala de laboratorio, pero los investigadores consideran que podría explorarse a medio plazo como módulo complementario en lavanderías industriales, la industria textil o estaciones de tratamiento de aguas residuales. También se estudia su uso para eliminar otros tipos de microplásticos en aguas como las de la Albufera de València.
Información elaborada a partir de la fuente oficial: CSIC — Delegación Institucional en la Comunitat Valenciana (04/11/2026)