Esta iniciativa forma parte de una estrategia municipal más amplia para integrar elementos de protección climática en el diseño urbano. El objetivo es combatir las olas de calor que afectan a la capital valenciana durante el verano, ofreciendo respuestas estructurales en lugar de medidas puntuales.
Los servicios municipales han encargado un estudio técnico para analizar las necesidades de sombra en diferentes barrios. El trabajo, que tiene un plazo de ejecución de cuatro meses, evaluará el soleamiento y los condicionantes patrimoniales de diversos emplazamientos para proponer soluciones técnicas adecuadas y definir una futura ordenanza municipal.
El gobierno local ya aplica criterios de sostenibilidad en sus intervenciones, como el uso de asfaltado fonoabsorbente para reducir el ruido y las emisiones, así como la plantación de arbolado de gran porte. Proyectos como la reurbanización de la plaza de San Agustín también incorporan vegetación y pérgolas para proteger a los peatones del sol.
Además, el consistorio trabaja en la protección de parques infantiles en diversos distritos, como Benicalap, Patraix, Nou Moles, Benimaclet y Campanar, con el objetivo de cubrir las áreas de juego y mejorar el confort térmico en los espacios públicos.




