Las obras de reasfaltado integral de la Gran Vía del Marqués del Túria, un eje vital de Valencia, se han completado antes de lo previsto, tras más de treinta años sin mejoras significativas. La intervención, adjudicada a Pavasal por más de 1,2 millones de euros, ha renovado 22.126 metros cuadrados de superficie.
El Ayuntamiento ha invertido más de 1,8 millones de euros en la modernización de esta vía, incluyendo la mejora de la red de saneamiento. La nueva capa de rodadura no solo elimina defectos como grietas y hundimientos, sino que también mejora la adherencia y la seguridad para todos los usuarios.
Según la alcaldesa, María José Catalá, el nuevo pavimento es "seguro y sostenible" y mejora la calidad de vida del vecindario, además de reducir el impacto acústico del tráfico. Se están instalando más de 130.000 metros cuadrados de pavimento fonoabsorbente en la ciudad, que podrían ahorrar unas 500 toneladas de CO2 anuales.
Este material puede reducir hasta 10 decibelios el ruido del tráfico y hasta un 20% las emisiones de CO2. La renovación también ha incluido la mejora de rigolas, imbornales y sistemas de drenaje para optimizar la evacuación del agua de lluvia.
La planificación por fases y la ejecución simultánea con dos máquinas han minimizado las molestias. La conclusión anticipada de este proyecto se enmarca en la estrategia municipal para hacer de Valencia un lugar más seguro, sostenible y habitable.




