Los más de 750 alumnos de la Escuela Infantil Ausiàs March y el CEP de Primaria Lluis Vives de Massanassa, que se quedaron sin colegio el 29 de octubre de 2024 por graves daños estructurales ocasionados por la DANA, se encuentran actualmente escolarizados en aulas prefabricadas. La construcción de los nuevos centros empieza a ver la luz con la previsión de que el proyecto básico esté finalizado a finales de septiembre.
El director general de Infraestructuras Educativas, José María Larena, y el subdirector general, Alejandro Orts López, presentaron el proyecto al alcalde Paco Comes, la concejala de Educación, María Vázquez, y representantes de los equipos directivos de los centros. Durante la reunión, se analizaron aspectos del proyecto y se plantearon mejoras como una tercera puerta de entrada para el profesorado y más baños cercanos al comedor.
El alcalde Paco Comes mostró satisfacción porque "ahora parece que esto ya va en marcha". Se confía en tener el proyecto de ejecución acabado a finales de septiembre, abrir el proceso de licitación antes de fin de año, y tener las obras adjudicadas en enero de 2027. Conselleria estipula un periodo de ejecución de 15 meses, con la previsión de que el alumnado pueda comenzar en el nuevo colegio en 2029.
El proyecto, presupuestado en 15 millones de euros, prevé la construcción de dos bloques: uno de tres plantas para Primaria (con 550 alumnos antes de la DANA) y otro de una planta para Infantil (con 225 alumnos en 2024). La parte baja será diáfana, con aulas UECO para alumnado con necesidades especiales y biblioteca. El edificio estará elevado tres metros del suelo para ser más resiliente ante inundaciones.
El alcalde destacó que, a pesar de que el alumnado se encuentra bien en los modulares del polideportivo, los nuevos centros serán "públicos, modernos, funcionales y adaptados a las necesidades presentes y futuras de Massanassa".




