La Casa Real ha confirmado que el mensaje de felicitación del Rey Felipe VI al monarca marroquí, Mohamed VI, con motivo de la festividad del Día del Trono, se realizó siguiendo el protocolo habitual. Este gesto, que se produce anualmente, coincidió con un momento de tensión en la frontera de Ceuta por la entrada masiva de migrantes desde Marruecos.
Según la versión de la agencia oficial marroquí MAP, el Rey Felipe VI trasladó, en nombre propio y del Gobierno y pueblo español, sus deseos de felicidad, salud y prosperidad para el pueblo marroquí. También expresó la confianza en el fortalecimiento de los lazos de "hermandad, amistad y cooperación" entre ambos países.
Fuentes de la Casa de Su Majestad el Rey han detallado que estos mensajes son una "propuesta del Ministerio de Exteriores", se preparan con antelación y se tramitan a través de la Embajada de España. Se trata de un procedimiento estándar entre jefes de Estado, que ya seguía Juan Carlos I con Hassan II, quien incluso asistió a la celebración del 25º aniversario del trono del monarca marroquí.
La coincidencia temporal entre la festividad marroquí y la situación extraordinaria en la frontera de Ceuta ha puesto la felicitación bajo el foco político, si bien la diplomacia ha seguido su calendario establecido, manteniendo la relación bilateral a pesar de las circunstancias.




