El calor nocturno hace perder 42 horas de sueño a los españoles

Un estudio científico revela que el aumento de las temperaturas nocturnas por el cambio climático reduce el descanso, especialmente en València.

Imagen genérica de un termómetro con alta temperatura y una ciudad mediterránea al fondo.
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Imagen genérica de un termómetro con alta temperatura y una ciudad mediterránea al fondo.

El cambio climático provoca noches más cálidas que reducen el sueño de los españoles, con pérdidas de hasta 42 horas anuales, según un estudio de Climate Central.

El incremento de las temperaturas nocturnas, agravado por el cambio climático, está provocando un aumento del insomnio a nivel mundial. Un análisis de la plataforma 'Climate Central' estima que, desde 1970, el aumento de las temperaturas nocturnas ha duplicado las horas de sueño perdidas. En España, esta situación ya causa la pérdida de hasta 42 horas de sueño por persona y año. Los expertos consideran este fenómeno un problema creciente de salud pública que afecta al bienestar de millones de personas.
El estudio se basa en datos de 1.338 grandes ciudades mundiales entre 1970 y 2025, analizando la relación entre temperaturas nocturnas y tasas de insomnio. Los resultados indican un incremento global del insomnio vinculado a las altas temperaturas, alcanzando pérdidas de hasta 90 horas anuales en algunas ciudades.
En España, ciudades como Barcelona, Madrid, València, Zaragoza y Málaga registran pérdidas de sueño de entre 30 y 42 horas anuales. Los valencianos encabezan este ranking, perdiendo hasta 42 horas de sueño por culpa del calentamiento global. El trabajo calcula que la crisis climática es responsable directa de hasta el 16% de las horas de sueño perdidas en estas metrópolis.
Los expertos denuncian que la pérdida de horas de sueño por calor nocturno tiene grandes implicaciones para la salud ciudadana, aumentando el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, hipertensión, accidentes y problemas de salud mental. El calor nocturno dificulta la reducción de la temperatura corporal durante el descanso, complicando conciliar el sueño y obtener un descanso reparador.
Las ciudades son especialmente afectadas por el efecto 'isla de calor urbana'. Además, los hogares vulnerables, a menudo sin climatización o recursos para usarla, son los más perjudicados. La falta de sueño puede agravar enfermedades preexistentes y aumentar el riesgo de problemas físicos y mentales a largo plazo, especialmente en adultos mayores, niños y mujeres embarazadas.
Courtney Howard, presidenta de la Alianza de Clima y Salud, afirma que la pérdida de sueño por noches cálidas es una preocupación creciente para la salud pública y la productividad. Defiende la necesidad de más medidas de adaptación climática y de reducir urgentemente las emisiones de gases de efecto invernadero para proteger la salud y la prosperidad global.