Esta infraestructura contará con una capacidad de almacenamiento de 7.200 metros cúbicos. El objetivo principal es retener las aguas pluviales durante el inicio de los episodios de lluvia, evitando así que los vertidos contaminantes lleguen a las vías públicas y a la red de alcantarillado.
La financiación del proyecto se reparte entre el consistorio, que asume el 70% del coste, y la promotora del PAI de Benimaclet, que aporta el 30% restante. El sistema permitirá decantar los residuos sólidos y, una vez finalizada la lluvia, bombear el agua de forma controlada hacia la depuradora para su tratamiento.
El equipamiento incluirá sistemas automáticos de limpieza, ventilación y telecontrol, gestionados desde la Central Operativa de Saneamiento. Según fuentes municipales, esta actuación sirve para cumplir con la normativa estatal y europea sobre vertidos, mejorando la calidad ambiental de los cauces y del litoral valenciano.




