Las trombas de agua, acompañadas de granizo, provocaron numerosos desperfectos en infraestructuras viarias, dependencias municipales y viviendas. Los campos de almendros y olivos también han sufrido graves perjuicios, con la pérdida total del fruto de los árboles en el caso de la cosecha de la almendra, que ya estaba en marcha.
La alcaldesa de Begís, María José Madrid, y el alcalde de Torás, Carlos del Río, han detallado los daños causados por la lluvia torrencial que cayó durante poco más de una hora el sábado por la tarde. Las escorrentías arrasaron caminos rurales, bancales, muros y accesos a aldeas. El alcantarillado se obstruyó, agravando la acumulación de agua en las calles, e inundaron dependencias municipales, almacenes, garajes y la iglesia de Torás, donde el agua llegó a treinta centímetros en la sacristía.
Begís, con unos cuatrocientos habitantes, está recuperando la normalidad y elaborando un inventario de los daños. Sin embargo, la magnitud de los desperfectos supera la capacidad operativa del ayuntamiento. La alcaldesa ha destacado la necesidad de ayuda externa para evaluar y reparar los daños, ya que no disponen de técnicos ni personal suficiente para esta tarea.
En Torás, con 271 habitantes, los daños también son considerables. Se rompieron cristales y entró agua en el ayuntamiento, y se vieron afectados la iglesia y el almacén municipal, donde el agua alcanzó los sesenta centímetros. El alcalde ha confirmado que la presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina, ya se ha puesto en contacto para ofrecer apoyo y anunciar ayudas económicas para la reconstrucción.
El temporal fue muy localizado, con una intensidad extrema en Begís y Torás, mientras que a pocos kilómetros, en Teresa, la lluvia fue mínima. El alcalde de Torás ha recordado la coincidencia de esta tragedia natural con el grave incendio del Alto Palancia que afectó al municipio cuatro años atrás, el 17 de agosto de 2022.




