Los servicios de emergencia han confirmado la buena evolución del fuego, que ha permitido rebajar la situación a nivel 1 del plan de incendios forestales. El conseller de Emergencias e Interior, Juan Carlos Valderrama, ha precisado que la afección final es de 754 hectáreas, de las cuales 617 son forestales, repartidas entre los municipios de Tírig (404 hectáreas) y Catí (350 hectáreas).
Valderrama ha destacado el trabajo intenso y la "colaboración y coordinación" entre los distintos medios. El desescalado de medios, incluidos los del Ministerio, se produce ante la ausencia de "puntos calientes", según ha señalado el subinspector jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Castellón, Antonio Rodrigo.
Los trabajos de extinción continuarán, pero se priorizará la seguridad de los intervinientes ante la previsión de rachas de viento de 80-90 km/h para la tarde. La Diputación de Castellón ha pedido prudencia a la población y seguir las indicaciones de la Guardia Civil, recomendando no aproximarse al perímetro del incendio.




