La técnica permite combinar en tiempo real las imágenes obtenidas mediante resonancia magnética con las de la ecografía utilizada durante la biopsia. El objetivo es mejorar el rendimiento diagnóstico y reducir la posibilidad de falsos negativos en la localización de zonas sospechosas de la próstata.
Anteriormente, cuando una resonancia mostraba una lesión sospechosa, el especialista utilizaba las imágenes previas como referencia para localizar mediante ecografía la zona donde realizar la biopsia, un procedimiento conocido como biopsia cognitiva.
El nuevo equipo incorpora un software específico que importa las imágenes de la resonancia y las fusiona con la ecografía en tiempo real. Esto permite al especialista visualizar la zona previamente identificada y dirigir hacia ella la toma de muestras.
“"En lugar de biopsiar una zona que creemos que está ahí, la superposición de la imagen de la resonancia y de la ecografía lo que hace es indicar con más precisión la zona que hay que biopsiar."
La técnica se aplicará principalmente a los pacientes cuya resonancia magnética de próstata muestre una zona sospechosa. Cuando la resonancia no identifique una lesión objeto de biopsia dirigida, se mantendrán las técnicas habituales. Los pacientes con hallazgos sospechosos se incluirán en una agenda específica de biopsias de fusión.
El Servicio de Urología ha comenzado a integrar la técnica en su actividad asistencial tras realizar los primeros procedimientos y prevé aumentar progresivamente su utilización según las indicaciones clínicas.




