Estudio de la UMH identifica factores de una dieta saludable vegetal en el embarazo

La investigación analiza cómo la edad, el nivel educativo y el estilo de vida se asocian a patrones alimentarios durante la gestación.

Imagen genérica de verduras y frutas frescas dispuestas sobre una superficie de madera, con un elemento arquitectónico mediterráneo difuminado al fondo.
IA

Imagen genérica de verduras y frutas frescas dispuestas sobre una superficie de madera, con un elemento arquitectónico mediterráneo difuminado al fondo.

Un estudio de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche ha identificado los factores sociodemográficos y de estilo de vida que se asocian con la adherencia a patrones alimentarios saludables basados en vegetales durante el embarazo.

La investigación, realizada con 2.404 participantes del Proyecto INMA —INfancia y Medio Ambiente—, analiza cómo la edad, el nivel educativo, la clase social, el tabaquismo y la actividad física se relacionan con la calidad de la dieta en la gestación. El estudio, publicado en la revista científica European Journal of Nutrition, diferencia entre un patrón pro-vegetal saludable, otro no saludable y la dieta mediterránea.
Según el investigador Alejandro Oncina Cánovas, primer autor, un patrón pro-vegetal implica priorizar alimentos de origen vegetal. El patrón saludable incluye frutas, verduras, legumbres, frutos secos, cereales integrales y aceites saludables, mientras que el no saludable contiene cereales refinados, patatas fritas, bebidas azucaradas y dulces.
Los resultados indican que tener 30 años o más, no fumar y realizar más actividad física se asocian con una mayor adherencia al patrón pro-vegetal saludable y a la dieta mediterránea. En cambio, las mujeres más jóvenes, fumadoras, con menos actividad física y menor nivel educativo mostraron mayor adherencia al patrón pro-vegetal no saludable.
Las mujeres de origen latinoamericano presentaron mayor adherencia tanto al patrón pro-vegetal general como al no saludable, una posible contradicción que podría reflejar hábitos tradicionales y condiciones socioeconómicas asociadas a la migración. Una clase social más alta se asoció con patrones pro-vegetales generales y dieta mediterránea, mientras que un nivel educativo universitario se relacionó con menor adherencia a patrones pro-vegetales.
La colíder del estudio, Sandra González Palacios, destaca que identificar estas diferencias puede ayudar a detectar grupos que necesitan apoyo nutricional. Subraya que las intervenciones deben considerar las decisiones individuales, las desigualdades sociales y las circunstancias que las condicionan, con el objetivo final de mejorar la salud de la madre y el bebé.
El Grupo de Epidemiología de la Nutrición de la UMH, dirigido por los profesores Jesús Vioque y Manuela García de la Hera, realiza estudios sobre dieta y salud. En el trabajo también han colaborado investigadores de diversas instituciones y cuenta con el apoyo de la UMH, ISABIAL y CIBERESP.
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Universidad Miguel Hernández (UMH) (29/10/2026)