Palma de Gandía abre cinco expedientes por incivismo y vertidos

El Ayuntamiento remarca la importancia de la colaboración vecinal para combatir los residuos y los actos incívicos en el municipio.

Imagen genérica de un vertido ilegal de trastos junto a una iglesia.
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Imagen genérica de un vertido ilegal de trastos junto a una iglesia.

El Ayuntamiento de Palma de Gandía ha abierto cinco expedientes sancionadores por vertidos incontrolados de trastos y residuos en el municipio, y remarca la importancia de la colaboración vecinal.

Esta semana se ha producido un vertido importante de trastos junto a la iglesia de Palma de Gandía. La Policía Local, que no presta servicio las 24 horas, confirmó que el hecho se produjo de manera deliberada entre la finalización de su servicio y el aviso del vecindario alrededor de las 14:00 horas.
El Ayuntamiento recuerda que las diligencias previas son imprescindibles antes de retirar cualquier material vertido ilegalmente. Estas permiten identificar posibles responsables, elaborar informes policiales y evitar que la retirada inmediata destruya pruebas, además de facilitar la coordinación con el Seprona para reforzar la investigación y la vía sancionadora.
Desde el consistorio se subraya la necesidad de la colaboración ciudadana para aportar información y hacer seguimiento de los casos. En esta legislatura, se aprobó la Ordenanza de Convivencia y Protección de los Espacios Urbanos, que ha permitido reforzar las actuaciones contra los actos incívicos.
Como dato reciente, el 16 de junio se abrieron cinco expedientes sancionadores en un solo día por vertidos en la vía pública, demostrando la eficacia de la ordenanza. El sistema de gestión de datos municipal no registra expedientes sancionadores por vertidos anteriores a 2024, lo que evidencia un cambio claro en el abordaje de los actos incívicos, ahora documentados, investigados y sancionados.
Además, desde 2023 se está trabajando en la instalación de cámaras en puntos vulnerables de Marxuquera para mitigar los vertidos y reducir el coste económico que generan. Finalmente, se recuerda que el punto de la iglesia no es el único afectado, sino que el problema de los vertidos incívicos es generalizado y requiere responsabilidad colectiva.