La decisión de la Conselleria de Educación de planificar un grupo con lengua base en castellano ha provocado un profundo malestar entre las familias afectadas, el centro educativo y el Ayuntamiento de Sueca. Los colectivos implicados consideran que esta medida limita la libertad de elección de las familias y no se ajusta a la demanda real del municipio.
Durante una reunión informativa, la dirección del instituto explicó que se habían planteado diversas alternativas a la Administración, como la reconversión del grupo en castellano o la autorización de un grupo mixto. Según el centro, esta segunda opción habría permitido atender todas las solicitudes sin necesidad de realizar cambios estructurales, solo incrementando la dotación horaria del profesorado, pero la propuesta fue desestimada.
Ante esta situación, las familias han anunciado la presentación de un recurso administrativo para exigir que se respete la elección realizada durante el proceso de admisión. Por su parte, el consistorio ha confirmado que continuará realizando gestiones para buscar una solución que permita ampliar la oferta en valenciano antes del inicio del curso.




