El Consejo Rector del Patronato Municipal de Fiestas, presidido por la concejala de Fiestas, Noelia Selma, ha dado luz verde al presupuesto para el ejercicio 2027. La cifra aprobada, 2.695.000 euros, representa la más elevada de los últimos años y mantiene el compromiso municipal, dirigido por la alcaldesa Begoña Carrasco, de garantizar las mejores fiestas posibles en Castellón.
Una de las principales novedades del presupuesto es el incremento de la aportación destinada a las gaiatas, que alcanzará los 15.000 euros. Esta cantidad supone la mayor concesión histórica del Patronato a las comisiones gaiateras, reforzando su papel en la difusión del monumento y símbolo de las Fiestas de la Magdalena.
La concejala Selma ha subrayado el apoyo del Gobierno municipal a quienes trabajan de manera altruista por las fiestas fundacionales, destacando la importancia de las gaiatas como elemento central. Recordó la reciente declaración de la Desfilada de Gaiates como Bien de Interés Cultural, un reconocimiento al símbolo festivo y a la gente del 'món de la festa'.
El presupuesto de 2027 también contempla un aumento para otros colectivos. Las subvenciones para las 'Festes de Carrer' se elevarán hasta los 25.000 euros, y las ayudas para las fiestas de los barrios de Castellón alcanzarán los 37.000 euros. Además, se incrementarán las cantidades de los convenios con asociaciones como la Colla del Rei Barbut o la Germandat dels Cavallers de la Conquesta.
Noelia Selma ha puesto en valor la evolución del presupuesto desde 2023, coincidiendo con la actual equipo de Gobierno. Señaló que, tras hacer frente a pagos pendientes, el presupuesto actual presenta una planificación más realista y ha crecido aproximadamente medio millón de euros, permitiendo reforzar y dar mayor visibilidad a los actos festivos.
La concejala defendió que el nuevo presupuesto busca impulsar una ciudad más viva y atractiva, con una mayor inversión en las fiestas y en las personas que las hacen posibles, contribuyendo a la cultura, la identidad, la dinamización económica y la desestacionalización turística de Castellón.




