La tarjeta ciudadana de Castelló consolida su implantación con 22.538 altas registradas, que incluyen tanto la modalidad física como la digital. Esta herramienta municipal busca ser una puerta de acceso unificada a los servicios, desde el transporte público hasta las bibliotecas y las bonificaciones de la tasa de basuras. Paralelamente, el Ayuntamiento ha iniciado la consulta pública previa de la futura ordenanza que regulará la solicitud, expedición y uso del documento, un trámite abierto a aportaciones ciudadanas hasta el 27 de julio.
Del total de tarjetas emitidas, 15.140 son en formato físico, obtenidas presencialmente, mientras que el resto opta por la modalidad virtual accesible desde una aplicación móvil. El consistorio destaca una mejora en la atención al público, reduciendo el tiempo de espera para cita previa de un mes a unos 15 días. El servicio de expedición itinerante en el Grau se mantiene los martes durante el verano para facilitar el trámite a los residentes del distrito marítimo.
La futura ordenanza pretende dotar a la tarjeta ciudadana de un marco reglamentario completo para aportar mayor seguridad jurídica, transparencia y garantías procedimentales, sustituyendo o complementando las bases de utilización actuales. La nueva norma busca adaptarse a la legislación administrativa vigente, fortalecer el sistema de expedición y control, y facilitar la transformación digital de la administración local.
Actualmente, la tarjeta permite utilizar los bonos de transporte público (formato físico), acceder al préstamo de las bibliotecas municipales y de la Red de Lectura Pública Valenciana, usar el servicio Bicicas vía app y registrar visitas a los ecoparques con código QR o tarjeta física. Se prevé una ampliación progresiva de funcionalidades, como el acceso a instalaciones deportivas y la inscripción a actividades, con el objetivo de convertirla en un instrumento único para simplificar la relación ciudadana con la administración.
La consulta pública, habilitada en la página web municipal, es el primer paso para la aprobación de la ordenanza. Los interesados pueden hacer sugerencias y observaciones. La memoria de la consulta plantea cuestiones sobre los problemas que resuelve la iniciativa, la necesidad de la norma, sus objetivos y posibles alternativas. El concejal de Participación Ciudadana, Paco Cabañero, confía en culminar la tramitación antes de finalizar 2026, dotando a Castelló de una regulación específica para esta clave de la digitalización municipal.




