Alzira culmina la identificación de 211 represaliados del franquismo

La Diputación de Valencia aporta 56.000 euros para finalizar los análisis biológicos y dar sepultura digna a las víctimas.

Imagen genérica de restos óseos y material de análisis de ADN.
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Imagen genérica de restos óseos y material de análisis de ADN.

La Diputación de Valencia ha finalizado un ciclo de inversión de más de 300.000 euros para culminar la identificación genética de los restos de 211 represaliados del franquismo en Alzira.

Alzira completará este año la identificación genética de los restos de 211 personas represaliadas durante la posguerra franquista, gracias a una aportación final de 56.000 euros de la Diputación de Valencia. Esta inyección económica permitirá concluir los análisis biológicos en el laboratorio, culminando un proyecto que ha superado los 300.000 euros entre 2023 y 2026.
La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica Fossar d’Alzira prevé que los trabajos de identificación finalicen este año. El presidente de la asociación, Josep Bermúdez, ha expresado la esperanza de poder dar una sepultura “digna” a las víctimas en 2027, ya sea en el panteón municipal o en el lugar que cada familia considere adecuado si se han encontrado familiares vivos.
La vicepresidenta de la Diputación, Natàlia Enguix, ha calificado la actuación en el cementerio municipal de Alzira como uno de los proyectos de memoria democrática “más complejos y ambiciosos de la provincia de Valencia”. La financiación se ha estructurado en varias fases, incluyendo la demolición del antiguo panteón, la extracción e individualización anatómica de los restos, y el análisis genético.
La dificultad técnica del proyecto radica en el tratamiento inicial de las víctimas, ya que los restos se extrajeron de fosas comunes sin garantías científicas, acabando depositados en cincuenta bolsas dentro de una cripta memorial. El equipo científico ha tenido que clasificar y separar minuciosamente cada cuerpo antes de tomar muestras óseas para las pruebas de ADN.
El Fossar d’Alzira, que alberga ejecuciones de vecinos de diversas poblaciones cercanas como Alzira, Algemesí, Carcaixent y Guadassuar, incluye restos de orígenes diversos. La Diputación confía en que los análisis genéticos pongan fin a más de ochenta años de incertidumbre para los descendientes.