Los trabajos se han centrado en la sustitución de los elementos más desgastados y en la ampliación de los puntos de recogida de residuos en aquellos espacios donde se había observado una mayor demanda. Las mejoras han llegado a los parques caninos de La Maiorasga, El Pilar, la avenida de Portugal, el barrio Melilla y El Pou.
Durante una visita a la zona norte, responsables municipales han conversado con los usuarios, quienes han valorado positivamente el estado de los recintos. No obstante, han aprovechado para plantear nuevas propuestas, como la instalación de más bancos y la reparación del vallado perimetral para garantizar la seguridad de los animales.
Desde la administración local han señalado que, con cerca de 13.000 animales de compañía registrados, es fundamental continuar adaptando los espacios públicos. Las futuras actuaciones se planificarán teniendo en cuenta las aportaciones de los propietarios, reforzando la coordinación entre las concejalías de Servicios Públicos y Bienestar Animal.
Finalmente, se ha recordado la obligación de recoger los excrementos de los animales. La Ordenanza de Convivencia Ciudadana y la Ley 2/2023 de Bienestar Animal de la Comunitat Valenciana establecen sanciones para aquellos propietarios que no cumplan con esta responsabilidad, insistiendo en que la limpieza de la vía pública depende de las conductas cívicas.




