El incendio de la Vall d'Uixó sigue activo y quema 9.300 hectáreas

El fuego se concentra en el flanco oeste, afectando a localidades como Eslida y Alfondeguilla, mientras se revisan las medidas de confinamiento.

Imagen genérica de un gran incendio forestal con humo y paisaje quemado.
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Imagen genérica de un gran incendio forestal con humo y paisaje quemado.

El incendio forestal en la Vall d'Uixó sigue activo y fuera de control, con zonas aún en llamas, tras calcinar 9.300 hectáreas, según una revisión de la Generalitat. El punto más preocupante se localiza en el flanco oeste, afectando a los sectores de Eslida, Alfondeguilla, Tales y Alcudia de Veo.

El fuego, que ya se encuentra en su quinto día, ha afectado una superficie de 81 kilómetros de perímetro. Durante la noche, los equipos de extinción han logrado contener el avance del fuego y consolidar frentes, según ha informado el jefe del centro de mando avanzado, Fernando Kindelan. El área más crítica se sitúa en el interior de la sierra de Espadà.
Los medios aéreos han podido trabajar esta mañana en el Montí y la zona de la ermita de Santa Bárbara, en Onda, que ha vuelto a estar amenazada. En total, 1.200 efectivos terrestres y 30 medios aéreos trabajan en turnos rotatorios, con el apoyo de una sección adicional de la Unidad Militar de Emergencias.
Kindelan ha advertido de la dificultad de hacer pronósticos debido a la masa forestal densa, la orografía complicada y el aumento previsto de temperaturas.
Las medidas de confinamiento y evacuación se mantienen invariables, afectando a catorce municipios. 172 vecinos evacuados serán realojados en la residencia de estudiantes de la Universitat Jaume Primer, el centro de alto rendimiento Penyeta Roja en Castellón de la Plana, y el balneario de la Vilavella. Otras 138 personas permanecen en centros habilitados en Segorbe, Onda, Nules y Moncofa.
El presidente de la Generalitat, Juanfran Peréz Llorca, ha visitado la Vilavella. Mientras tanto, Caudiel y Montán piden al vecindario que esté preparado para una posible evacuación. La Guardia Civil ha incorporado más patrullas para vigilar los pueblos desalojados.