El proyecto tiene como finalidad principal optimizar el sistema de evacuación de aguas para prevenir inundaciones en la zona norte del Grao, abarcando tanto el núcleo urbano como el suelo rústico de los alrededores. La intervención ha sido ejecutada por la empresa Facsa.
La instalación se ha dotado de tres bombas centrífugas sumergibles con una capacidad conjunta de 1.100 litros por segundo. El sistema está completamente automatizado y permite el control en tiempo real de la pluviometría y el nivel de la acequia, además de incorporar alarmas ante posibles fallos o intrusiones.
Para garantizar la continuidad del servicio ante cortes eléctricos, se han instalado placas solares y un grupo electrógeno insonorizado. Asimismo, se ha habilitado un depósito de gasóleo con capacidad para 3.000 litros, asegurando la autonomía de la planta durante episodios de lluvias intensas.
“"Se ha hecho una obra muy importante y necesaria, ya que la gran capacidad de las tres bombas reducirá al mínimo los problemas de acumulación de agua en diversos viales del norte del casco urbano de la playa."
Esta actuación se integra en un plan municipal más amplio para reforzar la red de evacuación de aguas. En esta línea, también se ha instalado una nueva bomba en la estación de Satse, situada a unos 500 metros, para mejorar el drenaje en el camino Serratelles. La inversión total en ambos proyectos se aproxima a los 900.000 euros.




