La intervención, gestionada a través de la empresa pública Tragsa, tiene como finalidad garantizar la seguridad de los trabajadores y de los usuarios de las instalaciones. Los estudios técnicos realizados han confirmado la presencia de aluminosis, lo que ha provocado una pérdida significativa de la capacidad portante del edificio.
El proyecto de reforma incluye el refuerzo de las viguetas, la reconstrucción de los aseos y la adecuación de un inmueble anexo para acoger temporalmente al personal de la estación experimental agraria. Las actuaciones han sido repartidas entre varias empresas del sector para agilizar el proceso.
El plazo de ejecución establecido para completar estos trabajos es de cuatro meses, con la previsión de que finalicen el 28 de septiembre. Esta medida responde a la declaración de emergencia aprobada por el Consell el pasado mes de mayo para evitar riesgos en la edificación.




