El fuego, que ha generado un perímetro de 72 kilómetros, ha obligado a mantener evacuadas a cerca de 10.000 personas durante los últimos días. No obstante, el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi) ha autorizado el regreso a sus hogares de 6.000 vecinos de cuatro barrios de la localidad, quienes deberán cumplir un confinamiento domiciliario hasta las 8 horas de este martes.
El conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama, ha confirmado que, aunque el fuego aún no está controlado, las labores de extinción continúan en marcha. Durante la jornada del lunes, el dispositivo tuvo que reajustar su planificación debido a las condiciones del viento, que impidieron el uso de medios aéreos por motivos de seguridad.
El operativo que trabaja en la zona se muestra moderadamente optimista ante el cambio de viento previsto, que podría facilitar las labores de contención durante las próximas horas. Mientras tanto, las autoridades mantienen las restricciones de movilidad en varios tramos de carreteras afectadas por la proximidad de las llamas.




