Los vecinos de varios municipios de la provincia de Castellón, entre ellos Fuentes de Ayódar, Ayódar, Torralba del Pinar, Villamalur, Azuébar y Almedíjar, han recibido este jueves por la mañana la noticia de que podían regresar a sus hogares. Hace un día que los vecinos de la Vilavella también han podido pisar de nuevo su municipio.
El regreso, sin embargo, no siempre es fácil. Los vecinos se encuentran con paisajes teñidos de negro, cultivos completamente arrasados por las llamas e infraestructuras dañadas por el fuego. Además, un olor a ceniza impregna el ambiente, haciendo difícil olvidar el infierno que aún no ha terminado.




