La red de comercios minoristas en Castellón atraviesa un momento delicado. Entre los años 2023 y 2025, cerca del 9% de las empresas y el 6,7% de los establecimientos han tenido que bajar la persiana. Esta situación se debe a la competencia de la digitalización, el incremento de costes, la concentración empresarial y los cambios demográficos.
Según el informe 'La Distribución Comercial en la Comunitat Valenciana. Perspectivas 2026-2027', elaborado por PATECO para la Dirección General de Comercio, Artesanía y Consumo de la Generalitat, los negocios más perjudicados han sido los de calzado y artículos de cuero, con una reducción del 18,9% en los últimos dos años. También han sufrido caídas significativas los comercios de juegos y juguetes (-15,9%), los mercadillos de alimentación y bebidas (-12,6%), pescaderías (-12,5%), otros productos alimenticios (-11,9%), carnicerías (-11,3%), panaderías (-6,8%) y tiendas de ropa (-5,7%).
En contraste, los comercios de artículos de segunda mano han visto crecer su presencia en Castellón un 25%. Otros sectores en alza son las telecomunicaciones (9,7%), bebidas (8,7%), cosmética e higiene personal (6,5%) y librerías (6,5%).
Las grandes urbes de la provincia han sido las más afectadas. Castelló de la Plana lidera los cierres con un 12,2% entre 2023 y 2025, seguida por La Vall d'Uixó (9,5%), Vinaròs (6,5%), Benicarló (5,8%) y Burriana (3,9%). A pesar de ello, la capital cuenta con 2.036 establecimientos, situándose entre las cinco ciudades con más comercios de la Comunitat Valenciana, por detrás de València, Alicante y Elche. Vila-real (457), Vinaròs (406), Benicarló (327), Burriana (320), La Vall d'Uixó (319) y Onda (276) son otras localidades con un tejido comercial relevante.




