Burriana comenzará próximamente el vaciado de la antigua sede del Museo de la Naranja, una institución cultural que cerró por la crisis económica en 2012 y que el municipio quiere reabrir 15 años más tarde en una nueva ubicación. El Ayuntamiento busca un nuevo edificio, al mismo tiempo que se realizan inversiones para conservar y restaurar la colección del museo, que necesita tratamientos contra la humedad y la desparasitación, especialmente los vestidos históricos.
El alcalde, Jorge Monferrer, ha destacado la importancia de encontrar una sede idónea, afirmando que "no nos vale cualquier cosa". "Lo más rápido sería ubicarlo en cualquier edificio, pero el caparazón habla mucho también del propio museo", ha expresado. Se busca un edificio representativo, similar a la antigua sede, que refleje la historia y la riqueza que la naranja aportó a Burriana, como las suntuosas viviendas modernistas.
Monferrer ha admitido que lo ideal sería la ubicación definitiva, pero es probable que se realice una mudanza temporal a una sede municipal adecuada técnicamente, como paso intermedio, mientras se encuentra una nueva sede permanente. La imposibilidad de mantener el antiguo museo en la calle Mayor, en un edificio de la Fundació Caixa Castelló, se debe a las dificultades económicas y técnicas para su rehabilitación.
El concejal de Cultura, Alejandro Clausell, ha explicado que la rehabilitación del edificio histórico requiere una inversión muy elevada, incluyendo la instalación de un ascensor, un sistema de climatización y obras contra humedades. Además, al no ser un edificio municipal, "es técnicamente inviable realizar una inversión millonaria" en él.
Entre las opciones valoradas, se consideró el edificio de la Terraza Payà, de titularidad municipal, pero un estudio de cargas indicó la necesidad de reconstruirlo, alargando los plazos. Monferrer ha señalado la necesidad de una "solución más inmediata" para no demorar la reapertura del museo, teniendo en cuenta también su función condicionada por la reforma y peatonalización de la zona del Pla y la posible conversión en parking.




