El pleno municipal ha dado luz verde a las bases de programación reguladoras de la gestión indirecta del PAI de La Foya, un acuerdo que supone la puesta en marcha de la tramitación administrativa para licitar la contratación de un agente urbanizador. Esta decisión llega tras una investigación abierta por el SEPRONA sobre construcciones realizadas sin la debida licencia urbanística durante los últimos cinco años.
Este avance no exime a los propietarios investigados de sus responsabilidades legales, pero les proporciona un argumento sólido para su defensa, demostrando la voluntad política de urbanizar la zona. El objetivo es regularizar la situación de más de 200 viviendas construidas, incluyendo aquellas con el delito prescrito pero con irregularidad administrativa.
Según la ley urbanística valenciana, el proceso incluye la publicación del acuerdo, un periodo de exposición pública para alegaciones, la aprobación de las bases de licitación y la selección de un agente urbanizador que ejecutará las obras. Este proceso puede alargarse entre 6 y 18 meses, o incluso años, dada la complejidad normativa.
El alcalde, Abel Ibáñez, ha destacado la buena sintonía con la nueva junta de propietarios, que apoya este desarrollo urbanístico, planteado inicialmente en 2007 pero anulado judicialmente. La Foya de Vilafamés cuenta con construcciones en suelo urbanizable no programado, por lo que su legalización es factible mediante la programación y el desarrollo de la zona.




