La red municipal dispone ahora de 16 puntos de control de caudal y 16 de seguimiento de presión, además de tres nuevos puntos para el control de la calidad del agua potable y las aguas residuales. Esta información, integrada en una plataforma centralizada, permite a los equipos técnicos detectar comportamientos anómalos, reducir pérdidas de agua y actuar con mayor rapidez y precisión.
La alcaldesa de Torreblanca, Tania Agut, ha destacado que la digitalización permitirá un servicio más seguro, eficiente y cercano a la ciudadanía, facilitando la gestión preventiva y la mejora del suministro.
El proyecto, desarrollado junto a Facsa, supone una inversión de 287.503,23 euros, financiada con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia gestionados por la Generalitat Valenciana.
Esta iniciativa busca garantizar infraestructuras preparadas para las necesidades presentes y futuras, promoviendo una gestión más responsable del agua y mejorando un servicio esencial para la vida cotidiana.




