Facsa gestionará el saneamiento de Benicàssim por 6,8 millones

El nuevo contrato de cuatro años incluye la digitalización de 125 km de red y el refuerzo del control de olores y vertidos.

Imagen genérica de una planta de tratamiento de aguas residuales.
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Imagen genérica de una planta de tratamiento de aguas residuales.

El Ayuntamiento de Benicàssim ha adjudicado a Facsa la gestión integral de su sistema de saneamiento por un importe de 6,8 millones de euros durante los próximos cuatro años.

La compañía Facsa será la encargada de la explotación de la depuradora y el mantenimiento del sistema municipal de saneamiento de Benicàssim durante los próximos cuatro años, por un valor de 6.802.434,89 euros.
La oferta aceptada, que asciende a 6.128.031,71 euros sin impuestos, supone un ahorro de cerca de 369.000 euros respecto al presupuesto base de licitación, que era de 7.171.274,44 euros. Facsa fue la única empresa que concurrió al concurso público, obteniendo una puntuación de 92,76 puntos.
El contrato abarca no solo la explotación de la estación depuradora de aguas residuales (EDAR), sino también los colectores generales, las tuberías de impulsión, las estaciones de bombeo, la red municipal de alcantarillado y pluviales, y las actuaciones necesarias sobre el emisario. Se incluyen bombeos como los de La Ratlla y Mohino, así como siete estaciones municipales.
Una de las exigencias clave es la respuesta ante incidencias, con un equipo localizable las 24 horas los 365 días del año, con un tiempo máximo de respuesta de dos horas para limpieza y desatascos, y inferior a una hora para incidencias en instalaciones de saneamiento. Las reparaciones esenciales deberán ejecutarse en un máximo de 24 horas.
El nuevo contrato también prevé la digitalización de toda la red de saneamiento, que comprende unos 125 kilómetros de colectores. Facsa deberá elaborar un sistema de información geográfica (GIS) que incluya datos sobre conducciones, pozos, diámetros, materiales y estado de conservación. Esta información permitirá crear un Plan Integral de Gestión del Sistema de Saneamiento en tres años.
Además, se reforzará el control de olores, con mediciones continuas de sulfuro de hidrógeno durante los meses de mayor presión poblacional. La compañía también realizará una auditoría energética el primer año y mantendrá vehículos de Cero Emisiones.
El contrato, que aún debe formalizarse, tendrá una duración inicial de cuatro años, prorrogable por una anualidad adicional. Esta adjudicación se refiere al mantenimiento y explotación actual, y es independiente del proyecto de la futura nueva depuradora de Benicàssim.