El consistorio trabaja en la regularización de la urbanización La Coma, donde se han proyectado inversiones para la limpieza de zonas verdes, la ejecución de pasos peatonales y la mejora de la red de agua potable y residual. Estas actuaciones, que suman un presupuesto elevado, han sido objeto de recursos contencioso-administrativos por parte de la promotora y la comunidad de propietarios, que cuestionan el reparto de las cuotas de urbanización.
Paralelamente, el pleno municipal ha aprobado modificaciones en las Normas Subsidiarias de Planeamiento para flexibilizar las condiciones de construcción en La Coma. Los cambios permiten reducir la distancia mínima entre viviendas y la línea viaria, facilitando así la instalación de elementos como piscinas o pérgolas, además de actualizar los parámetros de superficie edificable por parcela.
Por otro lado, el municipio avanza en la regularización del ámbito residencial Alcormar, donde se prevé una inversión para solucionar deficiencias históricas como la ausencia de aceras, la mejora del alumbrado público y la renovación de la red de abastecimiento de agua. El proyecto, que será financiado mediante cuotas por los propietarios, busca poner fin a las carencias que arrastra esta zona desde hace años.
Finalmente, en el sector ZU-7, situado al noreste del casco urbano, el consistorio ha aprobado el proyecto de reparcelación. El objetivo es mejorar la conexión viaria entre varias calles y reordenar las zonas verdes, una actuación que el gobierno local intenta resolver desde el año 2008 para mejorar la movilidad en esta parte de Borriol.




