El parque Terra Natura Benidorm ha anunciado un hito reproductivo con el nacimiento por primera vez de un margay, un pequeño felino originario de América Latina. La especie está clasificada como casi amenazada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). La cría nació el pasado 10 de septiembre, y tanto ella como su madre, llamada Lecia, se encuentran en un estado de salud óptimo, según han confirmado fuentes del parque.
Los responsables del zoológico aún no han determinado el sexo del recién nacido ni le han asignado un nombre. El equipo del parque ha indicado que la prioridad ahora mismo es asegurar el bienestar tanto de la madre como de la cría durante estas primeras semanas, un periodo considerado especialmente crítico para la supervivencia de la especie.
Este nacimiento representa un avance importante dentro del trabajo de conservación del margay que lleva a cabo el parque de Benidorm. La especie está integrada en el Programa Europeo de Especies (EEP), gestionado por la Asociación Europea de Zoos y Acuarios (EAZA), que coordina los esfuerzos reproductivos de animales en peligro en diversas instituciones.
Según los datos más recientes (2024), la población de margays bajo el programa EEP consta de 70 ejemplares: 29 machos, 40 hembras y un individuo de sexo no determinado, repartidos entre 32 centros europeos. Terra Natura Benidorm es la única institución española participante activamente en este programa para el margay. El parque subraya el papel crucial de los zoológicos modernos en las estrategias de conservación, facilitando el mantenimiento de poblaciones bajo cuidado humano y la generación de conocimiento para su protección.
La gestación de un margay suele durar entre 76 y 84 días, y normalmente resulta en el nacimiento de una única cría, aunque ocasionalmente pueden llegar a nacer dos ejemplares.
El equipo técnico de Terra Natura Benidorm ha realizado un seguimiento exhaustivo de la pareja reproductora, formada por Lecia y el macho Goose, monitorizando sus ciclos reproductivos y los periodos de monta. La observación de cambios físicos en Lecia reforzó la sospecha de una posible gestación. Para minimizar la interferencia, se instalaron cámaras trampa que han permitido documentar el comportamiento de los animales durante la noche.
Los responsables del parque confirman que la cría se desarrolla adecuadamente y gana peso rápidamente. No obstante, se mantiene una vigilancia discreta y constante, consciente de la sensibilidad de las primeras semanas de vida. Para Lecia, esta es su primera experiencia como madre, y aunque se encuentra bien, muestra ciertos signos de nerviosismo, típicos en hembras primerizas.
La relación entre Lecia y Goose ha sido positiva desde su apareamiento. Sin embargo, el macho permanece separado de la madre y la cría durante el parto y las primeras etapas de su desarrollo. Esta medida, recomendada por los programas de conservación, busca minimizar cualquier riesgo potencial para los margais jóvenes durante esta fase inicial tan vulnerable.




